En 1983 salió al aire una miniserie llamada V, en la cual unos personajes llamados “Los Visitantes” llegan al planeta en enormes naves que se ubican en las principales ciudades del mundo, con el fin de hacerse al control del planeta. A pesar de las limitaciones de los efectos especiales de esa época la miniserie fue un éxito, dando luego dio lugar a una nueva miniserie en 1984 llamada V: La batalla final y que condujo finalmente a una serie del mismo nombre.
Para muchos hoy esta serie fue nuestra introducción a la ciencia ficción de contenido político, pues los Visitantes tenían tremendo parecido con el comunismo y simbología de los nazis, creando un ambiente ciertamente inquietante y que se hace peor cuando se revela la verdadera apariencia de los visitantes, que en realidad son lagartos recubiertos por una piel que les daba un aspecto humano. Muchos adoramos esta serie a pesar de que con el paso del tiempo se hizo sumamente extravagante.
El pasado 3 de noviembre la cadena estadunidense ABC presentó una reinvención de esta serie, llamada igualmente V, que comienza con la llegada de estas naves, pero en la cual pronto se revela su verdadero carácter y naturaleza, hasta el momento se han emitido tres (3) episodios muy emocionantes, y por las críticas que la prensa de ese país ha hecho de la serie y el nivel de rating, es previsible que la serie continúe para el deleite de quienes somos amantes de la buena ciencia ficción.
La nueva serie protagonizada por Elizabeth Mitchell quien interpreta a un agente del FBI cuyo hijo se siente atraído por el imaginario de los Visitantes (Juliet en Lost), Joel Gretsch (Los 4.400) un sacerdote confundido por la aparición de los Visitantes pero decidido a confrontar la realidad y Morris Chestnut un visitante empecinado en echar a perder los planes de su especie, entre otros excelentes actores, que junto con un tremendo despliegue de efectos especiales y un guión que hasta el momento ha sido cautivante, están dando forma a una serie de excelente calidad.

La serie aborda, como lo hizo la original, temáticas de su época, en esta ocasión tales como la manipulación de los medios y la opinión pública, la creación de ídolos, el terrorismo, la tolerancia, la responsabilidad periodística, la manipulación de las emociones individuales y colectivas, el uso de los símbolos con objetivos político y la creación de falsas esperanzas. Se han comparado algunos de sus elementos con las pasadas elecciones en Estados Unidos, en que salió ganador Barack Obama, por lo que la serie ha despertado relativa controversia.
“Ellos se están armando con el arma más poderosa disponible… la devoción”.





